Según el estudio genético de dos poblaciones peninsulares y seis ibicencas (Prentice et al., 2003), la mayor diversidad genética (alozímica) de la especie se explica por el componente interpoblacional. Esto puede ser consecuencia lógica de la alta fragmentación de las poblaciones, que dificulta el flujo genético entre ellas, con el consiguiente aumento de procesos de endogamia y, por tanto, mayores probabilidades de extinción local. Como cabe esperar, esa diversidad es mayor entre las poblaciones peninsulares y las ibicencas (todas las poblaciones ibicencas estudiadas poseen un mismo haplotipo, excepto una de ellas que es idéntica alozímicamente a una población alicantina). A la hora de seleccionar el material a emplear en los refuerzos se ha tenido en cuenta por un lado la baja variabilidad genética intrapoblacional (especialmente de las poblaciones de tamaño reducido, que son precisamente las que se van a reforzar) y por otro la divergencia genética natural, resultado del proceso evolutivo, entre las poblaciones isleñas y peninsulares. De esta forma, para evitar la depresión endogámica sin por ello eliminar la natural divergencia genética entre poblaciones muy alejadas geográficamente, se empleará en los refuerzos planeados material procedente tanto de la propia población a reforzar (obtenido del mayor número posible de individuos y lo más alejados entre sí) como de una de las poblaciones ibicencas de mayor tamaño (Na Coloms, de 200 individuos), la cual se espera que tenga una mayor diversidad genética que las que cuentan con un número de individuos tan reducido. Al tratarse de una población localizada en un ámbito cercano geográficamente y de características ecológicas muy similares, se ha considerado que podrá desarrollarse adecuadamente en las poblaciones a reforzar y que la depresión exogámica es poco probable, dado que además la variabilidad genética total de la especie no es muy alta. Una razón adicional para seleccionar esa población para la recolección de material (semillas) es causar el mínimo impacto posible con la recolección a las poblaciones a reforzar, en las cuales no se debería recolectar más de un 5% de las semillas producidas por sus individuos. Nº de semillas a recolectar Podemos estimar el número de frutos por planta en unos 60 de media, y el número de individuos reproductores entorno a la mitad del total de la población (a partir de los resultados obtenidos para las poblaciones alicantinas en Ferrer et al., 2011), sin embargo, no disponemos de datos del número medio de semillas por fruto. Por lo tanto, se tomará como referencia el número de individuos recogidos de varias poblaciones peninsulares para la creación de huertos semilleros (Programa de producción de semillas ex situ del plan de recuperación de Silene hifacensis, 2011): en poblaciones de tamaño muy reducido (hasta 10 individuos), se recolectarán entorno a 100 semillas, y hasta 200 si llegan a los 20 individuos. En la población de Na Coloms, en cambio, al tener un tamaño mayor y verse menos afectada por la recolección, se recogerán hasta 3000 semillas. De esta forma, dado que la media es de 16 individuos por población, se puede estimar que se recogerán 160 semillas de cada población a reforzar, a las que se sumarán 750 semillas (3000/4=750) procedentes de Na Coloms, es decir, un total de 160+750= 910 semillas disponibles para cada población. La época de recolección será a finales de junio, tras finalizar los meses de floración y en mitad del periodo de fructificación, cuando se espera que el número de frutos sea mayor.
Como cabe esperar, esa diversidad es mayor entre las poblaciones peninsulares y las ibicencas (todas las poblaciones ibicencas estudiadas poseen un mismo haplotipo, excepto una de ellas que es idéntica alozímicamente a una población alicantina).
A la hora de seleccionar el material a emplear en los refuerzos se ha tenido en cuenta por un lado la baja variabilidad genética intrapoblacional (especialmente de las poblaciones de tamaño reducido, que son precisamente las que se van a reforzar) y por otro la divergencia genética natural, resultado del proceso evolutivo, entre las poblaciones isleñas y peninsulares.
De esta forma, para evitar la depresión endogámica sin por ello eliminar la natural divergencia genética entre poblaciones muy alejadas geográficamente, se empleará en los refuerzos planeados material procedente tanto de la propia población a reforzar (obtenido del mayor número posible de individuos y lo más alejados entre sí) como de una de las poblaciones ibicencas de mayor tamaño (Na Coloms, de 200 individuos), la cual se espera que tenga una mayor diversidad genética que las que cuentan con un número de individuos tan reducido.
Al tratarse de una población localizada en un ámbito cercano geográficamente y de características ecológicas muy similares, se ha considerado que podrá desarrollarse adecuadamente en las poblaciones a reforzar y que la depresión exogámica es poco probable, dado que además la variabilidad genética total de la especie no es muy alta.
Una razón adicional para seleccionar esa población para la recolección de material (semillas) es causar el mínimo impacto posible con la recolección a las poblaciones a reforzar, en las cuales no se debería recolectar más de un 5% de las semillas producidas por sus individuos.
Nº de semillas a recolectar
Podemos estimar el número de frutos por planta en unos 60 de media, y el número de individuos reproductores entorno a la mitad del total de la población (a partir de los resultados obtenidos para las poblaciones alicantinas en Ferrer et al., 2011), sin embargo, no disponemos de datos del número medio de semillas por fruto. Por lo tanto, se tomará como referencia el número de individuos recogidos de varias poblaciones peninsulares para la creación de huertos semilleros (Programa de producción de semillas ex situ del plan de recuperación de Silene hifacensis, 2011): en poblaciones de tamaño muy reducido (hasta 10 individuos), se recolectarán entorno a 100 semillas, y hasta 200 si llegan a los 20 individuos.
En la población de Na Coloms, en cambio, al tener un tamaño mayor y verse menos afectada por la recolección, se recogerán hasta 3000 semillas.
De esta forma, dado que la media es de 16 individuos por población, se puede estimar que se recogerán 160 semillas de cada población a reforzar, a las que se sumarán 750 semillas (3000/4=750) procedentes de Na Coloms, es decir, un total de 160+750= 910 semillas disponibles para cada población.
La época de recolección será a finales de junio, tras finalizar los meses de floración y en mitad del periodo de fructificación, cuando se espera que el número de frutos sea mayor.